Conocer a quién le estás vendiendo define todas tus estrategias; el producto o servicio que ofreces está pensado para alguien con determinadas características, opiniones y hábitos. Es por eso que necesitas una investigación de usuarios.

Pongámoslo así: tú hoy en día le vendes a Ernesto, pero qué pasaría si en realidad tu verdadero público son Ana y Pablo.

Te has dedicado a diseñar planes enfocados en alguien que muy probablemente no tenga los mismos intereses que las personas a quiénes deberías atender.

¿Cómo funciona?

Las investigaciones sirven para descubrir más sobre tus usuarios; aquello que los motiva, los frustra o lo que necesitan; todo orientado a su decisión de compra, por supuesto.

Resulta vital para un proceso de diseño, aprender sobre Ana y Pablo, te convierte en alguien más preciso al momento de definir lo que estás construyendo para ellos.

¿Cuándo ejecutar una investigación de usuarios?

A través de una investigación puedes probar, validar y hasta crear ideas orientadas a tus usuarios, que impacten directamente en tu servicio o producto. Para ello necesitas identificar y definir quiénes son tus user-persona, los Ana y Pablo del mundo. O podría ser que ya tengas definida esa parte.

Conseguir esta información, implica (mucha) observación, diversas técnicas y metodologías.

Existen dos etapas claras para saber cuándo ejecutar una investigación:

Para la etapa de exploración y descubrimiento

Es cuando aún no se lanza un producto o se encuentra en su etapa inicial, en este punto existen muchos hallazgos por descubrir y una investigación te ayuda a comenzar un proceso iterativo de mejora.

Por ejemplo:

  • Focus Groups

Estos funcionan para que un grupo de personas debata sobre temas relacionados con el producto.

  • Card Sorting

Es un ejercicio en el que un grupo de usuarios acomoda la forma en que espera encontrar el contenido de un sitio web, desde el menú hasta la navegación.

ilustracion de hombre y mujer que sostienen un check

Para cuando ya existe un prototipo o producto final que quiere probarse

Si ya existe un producto o servicio, seguro existen dudas que tienes respecto a él, o mejoras de las cuales quieres aprender. Para ello se recomienda realizar una investigación que te ayude.

Por ejemplo:

  • A/B Testing

Se le ofrece a los usuarios distintas versiones de un sitio web o aplicación para saber cuál es el que funciona mejor para ellos.

  • Pruebas de usabilidad

Son sesiones en las que el usuario, bajo un contexto determinado, trata de completar acciones dentro una app o sitio web y sirven para identificar las frustraciones que podrían tener.

Por supuesto que existen otros métodos (en verdad muchos, muchos más), pero decidí dejar esa explicación detallada para otra ocasión.

Beneficios

¿Qué logras con toda esa información?

  1. Ser más empático con sus necesidades, frustraciones y motivaciones.
  2. Dejar de asumir lo que tus usuarios necesitan, porque ya lo sabrás de su propia voz.
  3. Definir qué mejoras son prioridad para tu producto o servicio.
  4. Ahorrar en presupuesto y tiempo, porque de este modo sabes “qué atacar” primero.
  5. Podrás diseñar y construir algo en lo que tus usuarios encuentren verdadero valor.

¡Entre otras cosas más!

Y después, ¿qué sigue?

Eso dependerá de ti y la razón por la que decidiste realizar una investigación en primera instancia (El tiempo no es un pretexto, puedes realizar una en dos semanas). Si algo iba mal y comprobaste tus hipótesis, entonces puedes tomar medidas al respecto.

Pero si la investigación arrojara algo completamente distinto a lo que suponías era el problema, debes replantear tu situación y sus posibles soluciones. Por nuestra parte, en Slik usamos a la investigación como el primero de dos pasos, así que nos sirve para después iniciar una estrategia de productos o servicios.

Esperamos que te haya gustado este artículo, estaremos publicando semanalmente temas relacionados, así que si hay algún tema sobre el que quieras conocer más, no dudes en hacérnoslo saber.