Por Pamela Sosa

Hace unos días tuve la oportunidad de formar parte de las experiencias de Airbnb en la Design Week México 2019; y cómo en todo aquello en lo que no sabes qué esperar, terminé no solo enamorada de lo que logran como equipo, sino que hubo una plática que particularmente me llegó al corazón. (No estoy exagerando)

Misma sensación, diferentes historias

Michael Austin Suilíder de Diseño Inclusivo, nos compartió sus conocimientos y la historia que lo llevó a querer incluir a las minorías en su trabajo. Me sentí bastante identificada y es acá donde me pondré un poquito personal.

Tengo un tío invidente, así que desde que tengo memoria (o sea, hace casi 24 años) soy ampliamente consciente de que no todos pueden ver y cómo puedes ser los ojos para otros. Michael contó su propia historia, en una galería de arte vio como un señor no podía acercarse a los cuadros porque debía subir unos escalones para lograrlo, nadie había pensado en él y su silla de ruedas.

Los tiempos cambian

El problema no es él, es la falta de visión de la galería, la no consideración a todos los posibles visitantes. Esa imagen, y muchas otras, lo marcaron; logrando así “aterrizar y transformar” estas vivencias a su trabajo en el mundo digital y del diseño.

No todos pueden ver, no todos distinguen los colores del mismo modo, no para todos es sencillo usar una aplicación, etc. Los tiempos han cambiado y el mundo con ellos, así que en muchas organizaciones se están preocupando porque todos tengan la posibilidad de disfrutar sus productos con una experiencia a su propia manera.

ilustracion de dos hombres sosteniendo una ventana de sitio web

Atributo <<alt>>

Mi primer contacto con la inclusión en el mundo digital fue el atributo o etiqueta alt, por si desconoces lo que esto significa, es un texto que se coloca a las imágenes para que después programas de lectura puedan describirlas a aquellas personas que no pueden verlas.

Pero tiempo después me enteré que más allá de eso, existían personas trabajando en algo que se conoce como diseño inclusivo; que existían compañías dispuestas y conscientes a crear experiencias que permitieran a diversas personas a pertenecer “a su comunidad”.

Así que, ya con las fibras tocadas a mi corazoncito ese día y con un poco de conocimiento previo, me decidí a escribir sobre este tema. Una especie de Diseño Inclusivo 101.

¿Para qué sirve?

El diseño inclusivo ayuda a que los productos ofrezcan una solución que sea útil para muchas más personas. Este enfoque permite el uso de algún servicio o producto de manera más amplia, sin importar la edad o habilidad.

Acerca a las empresas a diseñar productos y servicios que tienen un valor compartido, que puede usar fácilmente una persona mayor o un invidente, que podemos utilizar tú y yo.

“Nuestras decisiones de diseño cuentan la historia sobre quién está incluido o excluido”

Esa es una pequeña traducción (quizá muy literal) de una frase mencionada en esa plática con Michael de Airbnb. Me pareció realmente cierta, el diseño de un producto dice para quién va dirigido, quienes en pocas (y duras) palabras pueden pertenecer y quienes no.

Las experiencias lo son todo, sino puedes usar un producto te deja un mal sabor, ¿te ha pasado? A mi sí (aunque también podemos tener experiencias buenas con los productos, algunas que nos cambian la vida), no me quiero imaginar lo que puede significar para una persona que los colores le lastimen la vista o las letras sean muy pequeñas y difíciles de distinguir, y así hay miles de ejemplos más.

ilustracion de hombre y mujer chocando las manos

¿Por qué es importante?

Por si aún queda alguna duda al respecto, el diseño inclusivo es algo que nos preocupa a ambas partes, a creadores y usuarios. Construye empatía, un puente que ofrece la oportunidad de reunir a las personas (bah, sé que suena muy romántico, pero yo sí creo que es así), junta a los creativos a pensar en otros.

Y junta a comunidades a amar o simplemente usar un producto, ¿se necesitan más motivos?

Está bien, también al lado comercial le viene bastante bien, al ampliar ese público potencial, estarás ampliando las posibilidades de obtener mayores ganancias. (No debería ser la motivación principal, pero… pues “¿Y los billetes, viejo?”)

Personalmente, me ilusiona mucho la idea de que alguien está creando productos pensando en el señor de la galería, que alguien piensa en mi tío, en mi y en ti. Y espero, ya sea que seas creador o usuario, por lo menos haber sembrado una semillita de interés en ti.

Si para ti son importantes los usuarios y el diseño pensado en ellos, te recomiendo este artículo sobre cómo el tiempo no es un pretexto para conocerlos más y además, podrás aprender a usar esa información para crear una estrategia.

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